Así se gestó uno de los primeros vídeos virales de España

Hablamos con el creador del ángel de Campdevànol, la criatura del bosque que llegó hasta el otro lado del Atlántico e inspiró al director de la película 'REC'.

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Todas las imágenes cortesía de David Resplandí

    En verano del año 2006, un usuario registrado cómo Pascuali subió un fragmento de vídeo a Youtube que llamó la atención de mucha gente. En menos de tres días se convirtió en uno de los vídeos más vistos de la plataforma con miles de reproducciones, circuló a gran velocidad por mails y chats de Cataluña, luego España y, en pocas horas, cruzó el Atlántico justo a tiempo para que los internautas latinos tomaran el primer café del día con él. Antes de que acabara la semana el vídeo era portada en Yonkis y Metacafé, las webs españolas de entretenimiento más importantes de los años dos mil.

    En el minuto que dura el vídeo no se ve gran cosa: un bosque oscuro y las voces de dos chavales con acento del Pirineo catalán siguiendo la pista de algo que ronda por allí. Cámara en mano y filtro de visión nocturna, unas plumas y unas gotas de algo que parece sangre. De repente, unos ruidos y, a lo lejos, graban los ojos brillantes de una criatura con forma humana antes de salir corriendo. Seguramente lo habréis visto alguna vez porque, en los últimos años, esta pieza de terror a lo bruja de Blair se ha visto más de 10 millones de veces y es una de las pruebas de la existencia de criaturas fantásticas más comentada de internet. Especialmente durante aquel verano en el que consiguieron engañar a los expertos más reputados, aunque, eso sí, no pudieron convencer a Iker Jiménez.



    Mail 1: "Me gustaría contactar contigo para realizar una investigación sobre la apertura de puertas dimensionales. Tengo evidencias extraordinarias que me gustaría compartir contigo".

    Lo recuerdo perfectamente, "ei, ¿habéis visto el vídeo ese del bosque de Cataluña? Da un miedo que te cagas". Claro que daba miedo. En aquellos años cualquier cosa que aparecía en Youtube era como la revelación de algo oculto, una historia que nunca verías en el telediario.

    Los creadores eran dos chicos de Campdevànol, una localidad pequeña cerca de la frontera con Francia, que habían estado experimentando con psicoimágenes. Sus descubrimientos eran asombrosos. A lo largo de varios vídeos habían capturado imágenes y señales que parecían indicar que, en un bosque cerca de allí, había algo extraordinario.

    Mail 2: "Tengo un grupo de amigos interesados en cosas paranormales. Nos gustaría acercarnos a Campdevànol un fin de semana para investigar".

El bosque de Campdevànol.

    Cuando conocí al verdadero Pascuali ya sabía que todo había sido un montaje, uno muy bueno. Lo que no sabía era el impresionante recorrido de aquella historia por internet. El Àngel de Campdevànol es un pequeño hito de la primera época Youtube y uno de los primeros virales con origen español.

    Después de diez años es muy difícil recuperar datos que permitan ver la velocidad y extensión de aquel viral pero contamos con el testimonio de Pascuali, o más bien, David Resplandí, natural de Campdevànol y falso investigador de cosas paranormales.

    Está publicado en internet que la razón de aquella broma era una campaña de marketing dirigida por una marca de ropa, y su autor nos lo confirma pero "¿qué más da? De la campaña ya no se acuerda ni dios". Así es, de hecho, por mucho que la verdad sobre el vídeo se pueda encontrar con una búsqueda de Google, la historia de aquel avistamiento resurge una y otra vez como si fuera completamente real.

    El impacto que produjo fue tan profundo que se ha comido la versión real por completo. Los aficionados prefieren creer, y este vídeo les da justo eso, una imagen verosímil de algo que desean con mucha fuerza.

    Mail 3: "¡Os creo! ¡He visto el vídeo del humanoide y algunas de las psicoimágenes y no creo que sea un montaje!"

    ¿Pero por qué fue tan fuerte su impacto? Si tenemos en cuenta los numerosos comentarios y mails que recibieron sus autores, la clave fue el contexto creado con la investigación de las psicoimágenes. No se trataba simplemente de un clip chulo, del que cualquiera puede desconfiar. Con unos pocos clics podías adentrarte a la sorprendente investigación que habían colgado en su web, también falsa, pero que cerraba el argumento. No solo había una buena coartada sino que los investigadores eran reales, eran dos amigos del pueblo con unas cámaras y un par de pelotas.

    Tanto fue así que la falsa investigación consiguió llamar la atención del inefable Jaime Maussan y su equipo de Tercer Milenio (creadores, desde México, de Las verdaderas noticias) que se lo tragaron. Se trataba del trabajo de investigación más avanzado que habían visto y creían que estaba relacionado con un tema de puertas dimensionales en Europa que estaban siguiendo.

La creación del falso ángel caído.

    La fórmula para crear un éxito viral no está clara, puede ser una conjunción fortuita de factores que no tienen nada que ver entre sí o puede ser un duro trabajo de producción casi cinematográfica con una coartada bien diseñada como en el caso del ángel caído de Cataluña.

    Mail 4: "He entrado varias veces en vuestra web y quería deciros que es impresionante. ¿Os han intentado cerrar la boca?"

    Una buena forma de adentrarse en el rico trasfondo y el sentido del humor de esta historia es repasar los diferentes websites con especiales sobre cómo se hizo o la celebración de los diez años del proyecto. Definitivamente, no me extrañaría que termináramos viendo un reportaje documental en próximas ediciones del festival de Sitges. No sé a qué están esperando.

    David Resplandí es diseñador gráfico en una empresa de publicidad aunque recuerda que para aquel proyecto tuvo que trabajar como director y guionista de cine y no tenía ni puta idea. Pero le salió bien, visto con el paso del tiempo aquello fue un éxito.


David Resplandí.

    VICE: Si te hubiera conocido en 2006 te diría: "David ¿pero qué coño?"
    David Resplandí: ¡Jajajajaja! Ya lo sé, no fuiste el único. La idea era muy simple pero funcionó muy bien.

    Antes de nada, ilústrame, ¿qué son exactamente las psicoimágenes?
    Son una técnica inventada por Klaus Schereiber que se usa para contactar con el más allá. Este señor lo usaba para hablar con su hija fallecida. La técnica es muy sencilla, con una cámara grabas la pantalla de un televisor que no esté conectado a una antena. Enfocas un ángulo determinado y, en teoría, eso pilla el campo electromagnético entre ambos. Ahí es donde aparecen las psicoimágenes de otras dimensiones.

    ¿Y esa fue vuestra coartada?
    Sí, fueron en total siete vídeos con psicoimágenes que ponían los pelos de punta. Nos inventamos que mi colega y yo éramos dos investigadores aficionados que realmente habían descubierto algo.

    ¿Qué descubristeis?
    Pues que una cosa que no se sabe qué es nos estaba indicando unos sitios a los que ir. Con eso creamos la web y el vídeo de un minuto que se hizo viral.

    ¿Fue gracias a ese trasfondo que se lo creyó tanta gente?
    Sí, la gente entendió que dos pirados se fueron una noche al bosque a buscar un bicho raro y se llevaron un susto de la hostia.

    Hay un vídeo más largo de 10 minutos –la versión extendida– donde se explica todo pero tan solo subimos la parte del final, la que da miedo.

    Reconozco que no me interesa mucho la campaña que originó todo pero te lo tengo que preguntar, ¿en qué consistía el trabajo?
    Nosotros recibimos un encargo de Diesel para hacer una acción de guerrilla marketing con el concepto de unas alas de ángel. La campaña se iba a hacer en varios países a la vez y las alas tenían que aparecer de alguna forma. Lo que se solía hacer entonces era recoger todas las acciones en una web y luego desvelar que era una cosa de Diesel. Luego lo cerraban con un desfile de modelos.

    Pero para entonces vosotros ya os habíais vuelto virales.
    Yo recuerdo que ni vi el desenlace. Cuando se desveló que era una movida branded ya teníamos mucho lío con nuestro vídeo. Fue tan grande que Diesel quería que lo paráramos, ¿cómo quieres que se pare algo así? Y dejaron de apoyarnos.

    ¿Por qué?
    No querían formar parte de todo eso y la campaña se había terminado, ya no les interesaba.

    ¿Quizás era un material demasiado oscuro?
    No creo, nosotros trabajamos en paralelo con ellos, sabían lo que estábamos haciendo. De hecho vinieron a las grabaciones. Lo que pasa es que en un punto quisieron detenerlo, no sé por qué.


Artículo en catalán sobre el supuesto avistamiento.

    No esperabais tanta repercusión ¿cómo vivisteis el éxito del vídeo?
    Nosotros flipábamos, claro. Ya no solo por Youtube sino por los comentarios y los emails que recibíamos. Había gente del pueblo y de otras partes de España que querían venir.

    ¿Por qué crees que funcionó?
    La idea era simple pero efectiva y el miedo es un tema muy universal que cualquiera puede hacer suyo. ¿A quién no le ha pasado de ir por un bosque y pasar un poco de miedo? En aquella época Youtube estaba en pañales y no había ni Twitter ni Facebook, al menos no en España, y la cosa funcionó. La gente lo veía, le gustaba, lo votaban, hacían comentarios y lo hicieron subir a "los más vistos".

    ¿Cómo reaccionó la gente de la zona?
    Muy rápido empezaron las habladurías y las leyendas urbanas, conseguimos revolucionar a todo el mundo. Sé de gente que durmieron todo el verano con las ventanas cerradas, ¡imagínate! Hasta logré engañar a mis propios padres.

    ¿No sabían nada del tema?
    No, mi padre un día me dijo "¿has visto esto que ha salido en el periódico?" y yo, "sí, ya te dije que aparecería algo", "¿pero qué coño es esto?" y se lo tuve que contar.

    En el pueblo todos me veían como el raro, el chalado que andaba haciendo cosas raras y le decían a mis padres que si me drogaba, que se me había ido la pinza.


Una de las psicoimágenes.

    ¿O sea que grabáis un hecho paranormal y la gente que si es la droga?
    Más bien que que si tu hijo está bien o qué pasa. En 2017 no podría pasar lo mismo, la gente está más adaptada al medio online, no se sorprende tanto pero entonces, en un pueblo pequeño, la coartada funcionaba muy bien. Si llegamos a salir en el programa de Iker Jiménez.

    ¿Y se lo creyeron?
    Qué va, tienen unos analistas y dijeron que no era real.

    Claro, ellos hacen exactamente ese tipo de vídeos para su programa, ¿hablaron con vosotros?
No, sacaron nuestro vídeo junto a otro, dijeron que era un montaje muy bueno pero nada más.

    Pero para nosotros lo más alucinante fue escuchar a Jaume Balagueró decir públicamente que el Àngel de Campdevànol fue una gran inspiración para REC, la película que salió justo un año después.

    O sea que fuisteis la semilla de una saga de pelis de terror.
    En cierta manera sí, aunque fuera una semilla pequeña es un orgullo.

    ¿Alguna reacción curiosa más?
    Pues sí, la del dueño del bosque donde grabamos todo que, aunque está abierto es privado. Me llamó preguntando por el bicho y yo pensé que me iba a echar una bronca, pero me confesó que a él le gustaba investigar temas parecidos y que llevaba tiempo escuchando cosas raras en aquel bosque. Estaba entusiasmado, se lo creyó totalmente y yo le seguí la corriente.

    ¿Cómo conseguían localizarte?
    Porque uno de los vídeos iba firmado con el nombre de Resplandí así que podían llegar hasta mí. Fue justo lo que hizo Jaime Maussan, el Iker Jiménez de México. Llamó al ayuntamiento y le pasaron a mi padre, el señor Resplandí, y les dijo que hablaran conmigo.

    En aquella época Maussan estaba investigando portales dimensionales en Europa y al ver el vídeo quiso contactar con nosotros. Nos dijo que habíamos hecho un trabajo excelente, de lo mejor que había visto. O sea que la historia se podría haber hecho muy muy grande.


Las psicoimágenes sirvieron para generar la sensación de que era auténtico.

    ¿Vino a investigar?
    ¡Qué va! Yo le dije que no viniera, no lo encontré ético. No podía engañar a un tipo de México para que venga con unas cámaras y que vea que todo es mentira. Cuando se lo conté se quedó helado. La respuesta fue como que "eh, ah vale, gracias".

    Qué pena, pero ¿llegó a sacarlo en su programa?
No, no, después de aquello no.

    Ahora cuéntame un poco cómo fue la producción.
El proyecto me llegó a mí, lo construí y lo llevé a Cocobongo Artworks que me ayudaron con casi todo, y mi amigo Gerard también, que es el otro chico del vídeo. Fue un trabajo en equipo. A mí me gusta decir que el proyecto era bastante underground más que nada porque no sabíamos qué estábamos haciendo.

    ¿Cómo puede ser underground con una marca como Diesel detrás?
    Lo fue en el sentido de que se fiaron cuando no tenían ni idea de qué haríamos y porque era una producción casi low cost. Nos pagaron 7.000 euros y con todo lo que montamos podría haber costado cien o doscientos mil.

    Fueron tres meses de curro en los que hubo que diseñar y escribir todo, hacer guiones y formar un equipo. Yo no podría hacerlo solo. Trabajamos tres personas de Cocobongo, Gerard llevó la dirección de fotografía y parte de la historia y Paula Bosch fue la producer que nos consiguió a José Manuel Meneses, el del maquillaje de El laberinto del Fauno.

    ¡Joder, qué nivel!
    Montamos una historia muy fuerte y con mucho esfuerzo por eso luego hemos hecho varios making of en los que se aprecia todo el trabajo con documentación y fotos. O la celebración de del décimo aniversario del Àngel. El año pasado hicimos que la gente pueda revivir la última escena del vídeo en primera persona con tecnología VR 360 que ha sido muy reconocido y por el que hemos recibido algún premio.

    Les echaré un vistazo. ¿Te has fijado que aun hoy puedes encontrar comentarios de gente discutiendo si es real o no?
    Claro, esto funciona así, da igual que esté explicado lo que pasó, siempre se cuela por alguna parte y vuelve a salir. La gente se lo sigue creyendo por la misma razón que hace diez años. Los fans crédulos de lo paranormal son muchísimos y muy activos.

    Muchas gracias, David.
    Aquí me tienes, para lo que sea.